What had God brought
“What had God brought” (“ Lo que Dios
ha hecho”); esta fue la primera frase que Samuel Breese Finley Morse telegrafió
desde el Capitolio de Washigton D.C. a lo largo de una línea de 60 Km. tendida
hasta el depósito del Ferrocarril B70 en Baltimore MD un 24 de mayo de 1844, en
lo que constituyó la primera demostración pública de su invento.
Cuando el pintor Samuel
Morse viajaba de regreso a su país en 1832 en el velero "Sally", vio a un
pasajero jugando en una mesa. El juego del hombre consistía en colocar clavos
sobre ella y atraerlos con un electroimán. Morse, al contemplarlo, quedó
fascinado y casi inmediatamente se le ocurrió la idea de un sistema de telégrafo
hasta en su más mínimo detalle.
Pensó que el punto, el
guión y el espacio eran tres signos que podrían adaptarse para representar las
letras del alfabeto. En el extremo receptor se podría colgar un lápiz especial,
hecho con un pedazo de hierro, que chocara contra un electroimán, y de ese modo
marcara puntos y rayas en un pedazo de papel movido por un mecanismo de
relojería. Samuel Morse pensó en el telégrafo, un telégrafo automático.
Morse se dedicó entonces
a construir un telégrafo. Sus esfuerzos fueron recompensados al conocer a
Joseph Henry, quien le enseñó su invento llamado "imán intenso", el cual
construyó con vueltas de alambre delgado cubierto de seda y le comunicó la idea
de relés intermedios, que restaurasen la potencia de una corriente que
desfallecía.
Cinco años más tarde, el
gobierno de los Estados Unidos proyectó construir un "telégrafo óptico" de
señales luminosas entre Nueva York y Nueva Orleáns. Morse escribió al gobierno
que su telégrafo sería más rápido y más seguro, y que los mensajes se
trasmitirían instantáneamente con cualquier clase de tiempo atmosférico.
Finalmente,
el gobierno adelantó los fondos ( 30.000 dólares ) para que Samuel Morse
pudiese construir un telégrafo desde Washington a Baltimore.
Morse descubrió, durante
el transcurso de sus experimentos con dicho instrumento, que al recorrer unas
veinte millas (32 kilómetros) la corriente del alambre se debilitaba tanto que
no podía activar el electroimán. A distancias mayores, las señales se hacían
demasiado débiles para poder registrarlas.
Recordando lo que Henry le
había explicado acerca de los relés intermedios, Morse y sus colaboradores
desarrollaron un aparato de relés que se podía acoplar a la línea telegráfica a
unos 32 kilómetros de la estación emisora de señales a fin de repetirlas
automáticamente y enviarlas otros 32 kilómetros más allá (adoptó una sucesión de
circuitos de corta distancia, cada uno con su propia batería).
El relé estaba formado por
un conmutador accionado por un electroimán. Mediante este sistema de los relés,
la corriente se reforzaba a cada trecho de unos pocos kilómetros.
El telégrafo empleaba un
código básico, llamado código Morse, el cual trasmitía mensajes mediante
impulsos eléctricos que circulaban por un único cable.
En 1844 el aparato de
Morse emitió el primer telegrama público: su famoso mensaje decía: "what had God
brought” ( lo que Dios ha hecho)

Mediante la presión de los
dedos, Morse permitía el paso de la corriente durante un lapso determinado y a
continuación la anulaba.
El receptor Morse original
tenía un puntero controlado electromagnéticamente que dibujaba trazos en una
cinta de papel que giraba sobre un cilindro. Los trazos tenían una longitud que
dependía de la duración de la corriente eléctrica que circulaba por los cables
del electroimán y presentaban el aspecto de puntos y rayas.
El impulso que llegaba a
la bobina del electroimán hacía girar un armazón que cerraba un circuito
independiente alimentado por una batería. Este mecanismo lanzaba un impulso
potente de corriente a la línea, que a su vez accionaba otros relés hasta
alcanzar el receptor.
Algunos años después de
que Morse hubiera desarrollado su equipo receptor y lo hubiera exhibido de forma
satisfactoria, los operadores telegráficos descubrieron que resultaba posible
diferenciar entre los puntos y las rayas por el simple sonido, cayendo en desuso
el aparato de registro de Morse. Sin embargo, los demás principios básicos del
sistema Morse se siguieron utilizando en los circuitos de telegrafía por hilo.
El éxito del telégrafo
sirvió de estímulo a muchos jóvenes, como por ejemplo a Alejandro Graham Bell y
Tomás Edison.
Muchas
celebridades iniciaron su carrera en el telégrafo. A los 17 años, el inventor
Thomas Edison era telegrafista itinerante en morse: recorrió miles de kilómetros
en Estados Unidos y Canadá, pasando de un empleo a otro según su capricho o las
circunstancias. Por su parte, el industrial filántropo Andrew Carnegie se inició
como mensajero, y fue telegrafista durante doce años. Gene Autry, el “cowboy
cantante”, muerto en 1998 a la edad de 91 años, fue en su juventud telegrafista
antes de hacer carrera en Hollywood.
No obstante el éxito obtenido con su
invento, en los primeros tiempos Morse se vio obligado a luchar contra el
oscurantismo de la época que achacaba a su invento la culpa de todos los males.
Una parte de la fortuna que le proporcionó el telégrafo, Morse la dedicó a
subvencionar obras filantrópicas, aportando fondos a instituciones educativas
como Vassar College, la Universidad de Yale, asociaciones misioneras y de
caridad, así como a artistas pobres.
Samuel Morse murió de pulmonía en la ciudad de New York, el 2 de abril de 1872,
poco antes de cumplir 81 años de edad. Ese día los puntos y las rayas enviados a
través de los cables de las instalaciones telegráficas transmitieron la noticia
que el inventor del telégrafo había fallecido. El sistema de transmisión de
mensajes telegráficos por cables de forma inmediata y a largas distancias,
ideado por Morse, así como el código que él mismo creó, es el más sencillo y
práctico que ha empleado la humanidad durante muchos años.
A pesar de la
aparición mucho después del télex, el fax y, por último, el correo electrónico,
aún hoy se continúa empleando el código de telegrafía inventado por Samuel
Morse.
