CONCEPTOS SOBRE PROPAGACION (2)

 

EMISION DE ONDAS EN UNA ANTENA

Una antena elemental no es más que un conductor, con un extremo conectado a tierra, que permite liberar en forma de ondas electromagnéticas una oscilación eléctrica (figura 4). Mediante un generador de corriente alterna (corriente variable con el tiempo) a una frecuencia mayor de 100.000 veces por segundo, la antena es recorrida durante un semiciclo por una corriente en sentido ascendente y en sentido descendente durante el otro semiciclo. Este movimiento que se repite a una frecuencia de varios cientos o miles de kiiohercios hace vibrar la antena dando lugar a la emisión de ondas.

Figura 4. Proceso que sigue una antena en la emisión de ondas
 electromagnéticas.

En el primer dibujo (figura 4a), el extremo superior de la antena es positivo y el inferior, en contacto con tierra, es negativo. Inmediatamente se produce una inversión en el sentido de la corriente (figura 4b); el extremo superior pasa a ser negativo mientras que el extremo de tierra es positivo. Nótese que este cambio de polaridad se efectúa en un segundo más de 100.000 veces, lo cual da idea de la vibración o frecuencia que proporciona una determinada fuente de señal. La antena convierte la energía eléctrica, entregada por el transmisor, en energía electromagnética que radia hacía el espacio a una distancia que dependerá de la magnitud de la señal, de la potencia proporcionada por la emisora y de las condiciones de propagación.

El conjunto de dos cambios continuos de polaridad da lugar a una vibración completa, lo que representamos en la figura 4c, con la longitud de onda -lambda-. Esta longitud de onda depende, naturalmente, de la frecuencia de oscilación del generador, cuanto mayor sea la frecuencia menor será la longitud de onda y, al revés, aumenta la longitud de onda cuando la frecuencia es menor.

    Figura 5. Aspecto que presenta una antena 
comercial de radiodifusión. Dada su altura es 
necesario sujetarla mediante tirantes (vientos) 
para evitar que se mueva cuando reciba rachas 
fuertes de aire.

Entre la antena y tierra tiene lugar una circulación alternada de electrones. Para ver el mecanismo de propagación desde otro ángulo podemos imaginar que estamos sobre una antena del tipo que se conoce como dipolo, que recibe la señal procedente de un transmisor o emisora. En la figura 5 se representa el aspecto físico de una antena emisora. De la emisora salen dos conductores que van a cada uno de los extremos de los dos trozos de la antena dipolo.

Fig. 6. Emisión de ondas en una antena dipolo observadas en una
vista de sección horizontal.

En un instante determinado uno de los extremos de la antena es positivo y el otro es negativo, ello supone que se establece un campo eléctrico entre los dos conductores desde el positivo hacia el negativo, tal como señalamos en la figura 6. Cuando cambia la polaridad a la salida del emisor tiene lugar una inversión de aquélla en las dos ramas de la antena con relación al instante anterior, lo que supone que la línea de fuerza exterior se separa en dos y se irradia hacia los dos lados del dipolo que forma la antena.

Este proceso de sucesivas inversiones de polaridad en cada mitad del dipolo permite "despegar" de la antena sucesivas ondas que desde ésta comienzan a extenderse hacia el espacio que las rodea y desde allí, gracias a la elevada frecuencia del emisor y a la potencia del mismo, llegan a alcanzar distancias muy considerables.

Las antenas tipo dipolo se emplean con preferencia en la transmisión de ondas de frecuencia muy elevada, del orden de algunos megahercios, como es el caso de la frecuencia modulada y de las señales de televisión. Para transmitir señales de radio de frecuencias muy bajas es suficiente emplear un tipo de antena equivalente a la mitad del tipo anterior, es decir, conectar a tierra el generador de alta frecuencia y dejar solamente uno de los trozos de la antena que antes hacía de dipolo, de este modo nos queda la denominada antena Marconi. Este tipo de antena reduce las ondas radiadas a la mitad, ya que sólo se transmite a través del aire una parte, las restantes van a parar a tierra.

La longitud de onda de una antena responde a la siguiente fórmula: 

=  v / f 

donde, v es la velocidad de propagación de la luz, (300.000.000 m/s) y f  la frecuencia a que se propaga, medida en hercios.

La longitud de onda no es necesario que sea físicamente del valor calculado en la fórmula anterior, ya que en la práctica sería muy difícil disponer de antenas emisoras para ondas muy largas (éstas deberían tener algunos kilómetros), por ello se emplean antenas del tipo Marconi para longitudes 1/2 ó 1/4 de longitud de onda del valor calculado.

Existen métodos que permiten acomodar las longitudes físicas de las antenas emisoras con las longitudes de onda a transmitir, que consisten en añadir a la antena algún condensador o bobina en serie.

TRANSMISION DE ONDAS ELECTROMAGNETICAS

Una onda electromagnética procedente de una antena emisora se expande en todas direcciones según un frente de propagación en forma de esfera; en dos direcciones principalmente, una la terrestre, que avanza sobre la superficie de la Tierra en dos direcciones y otra, la espacial, que sigue el camino de las capas altas de la atmósfera. En los dos apartados de la figura 7 se ilustra, de forma resumida, los tipos de propagación mencionados y a continuación veremos los diferentes casos que pueden darse en la práctica.

Figura 7. Una antena emite básicamente dos tipos de onda. 
a) espaciales y b) terrestres.

Todas las ondas tienen su razón de ser en cuanto a su forma de propagación. Cuando la onda avanza sobre la superficie de la Tierra (onda terrestre) encuentra continuamente obstáculos que se oponen a su paso, árboles' edificios, montañas, etc. que van restándole energía a medida que esta señal se aleja del punto de origen. Si la frecuencia de propagación es muy grande querrá decir que presenta un valor más bajo cuanto más lejos se encuentra la emisora, cada vez será mayor la pérdida o amortiguamiento de la señal debido al poder de absorción del medio de propagación. Así, cuando las frecuencias de las ondas son del orden de los megahercios, la distancia de propagación se reduce a algunas decenas de kilómetros; es el caso, por ejemplo, de la propagación de las señales de frecuencia modulada y de televisión.

Otro posible camino de propagación de las ondas es aquél que se dirige por encima de la antena, en su vertical y con un determinado ángulo respecto de ésta, que sea suficiente para que los frentes de onda no se orienten hacia la superficie sino que tiendan a alejarse de ella; son las ondas espacíales.

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Tomado de artículos varios en revistas especializadas, Internet y una traducción parcial del libro "Ser Radioaficionado" INTERNATIONAL AMATEUR RADIO STUDY GUIDE de Paul L. Rinaldo, (W4RI), editada por The American Radio Relay League (ARRL).

 

 

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