CTCSS-DTMF-DSQ-TSQ...???
Al adquirir su nuevo transceptor de V-UHF, portátil o móvil,
habrá advertido que el fabricante resalta algunas prestaciones de siglas
misteriosas. CTCSS, DTMF. ¿Qué es eso? ¿Para qué sirve?
Los transceptores modernos, incluidos los
portátiles, vienen dotados de origen (o se les pueden adaptar fácilmente) de
una multitud de funciones muy útiles pero que, a menudo, no son empleadas por
una gran mayoría de usuarios más por desconocimiento de su aplicación que por
una auténtica dificultad de comprensión o uso. Tales son, por ejemplo, los
codificadores y descodificadores de subtonos CTCSS o DTMF o los modernos
silenciadores selectivos DSQ y TSQ.
De los primeros, el CTCSS (abreviatura de
Continuous Tone-Coded Squelch System)
o Sistema Silenciador Codificado por Tono Continuo, utiliza tonos de audio de
frecuencias comprendidas entre 67 y 250 Hz, denominados también subtonos
y fue inventado por la firma Motorola mientras que el segundo, también de
origen norteamericano, es el DTMF (Dual
Tone Multi Function) o Función Múltiple por Tono Doble, que es una
adaptación del sistema de llamada de telefonía digital actualmente en uso en
nuestros aparatos telefónicos con teclas, consistente en la transmisión simultánea
de dos tonos audibles y de frecuencias no relacionadas armónicamente. Ambos
sistemas están bastante difundidos en Europa actualmente.
Además de los citados tonos de audio, la
mayoría de transceptores del mercado incorporan un generador de tono de
llamada, a 1.750 Hz, usado en ciertos repetidores europeos para «abrirlos» al tráfico.
Algunos operadores habilidosos y cuyos handietalkies
no incorporan esa facilidad logran imitarla eficazmente emitiendo un silbido de
tono apropiado ante el micrófono (!).
Cuando, en los primeros tiempos de la
banda de 2 metros, el número de estaciones y repetidores activos era reducido,
no había prácticamente problema alguno de congestión ni saturación en la
banda, así que las interferencias entre equipos eran más bien raras y no era
preciso tomar precauciones especiales al respecto. Pero con el creciente aumento
de la actividad en las bandas de VHF y UHF y, sobre todo, con el aumento del número
de repetidores y con la aparición de condiciones de propagación por esporádica
(Es), actualmente son más y más frecuentes los casos de interacción indeseada
entre QSO en el mimsmo canal o el excitar dos repetidores simultáneamente,
cuando en realidad se estaba intentando acceder a uno solo, debido al sistema
simple utilizado en la mayoría de ellos, que se activan por la sola recepción
de una portadora no modulada. La figura 1 muestra el caso de dos repetidores,
cuyos alcances en condiciones normales (línea gruesa) no presentarían problema
de interferencia, pero que en condiciones de propagación esporádica (línea
delgada) pueden presentar una zona de cobertura solapada (área rayada) desde la
que ambos serían oídos y excitados por una portadora cualquiera sin modular.
Del mismo modo, en la figura 2 se
presenta el caso de esos dos mismos repetidores, en condiciones «normales»
de propagación (sin cobertura común) pero que serán excitados sin duda por
una estación "C", situada entre ellos y cuyo alcance sea el
suficiente. Sin embargo, y como es obvio, el uso de señales de acceso selectivo
no evita, por sí mismo, la interferencia entre repetidores: Si uno de ellos
("A", por ejemplo) está activado por un usuario y otro usuario
distinto abre el "B", puede darse fácilmente el caso que la señal
del primer usuario (C) «entre» en el segundo
Tales situaciones indeseadas pueden ser
obviadas fácilmente haciendo uso de la técnica de subtonos. Si el repetidor A
tiene su descodificador CTCSS ajustado para una frecuencia de, por ejemplo, 88,5
Hz mientras que el B lo tiene sobre 250,5 Hz, ambos podrán ser abiertos
separadamente utilizando subtonos de la frecuencia apropiada; además este
sistema les protege asimismo en caso de condiciones anormales de propagación.
Un problema del sistema es que, para acceder a esos repetidores con acceso
codificado, es imprescindible conocer la secuencia tonal. No es frecuente que
los repetidores emitan por su salida los tonos de audio, donde pudieran ser «copiados» y acaso no sea fácil montar una «guardia» a la entrada
del repetidor para escuchar los tonos de acceso de otra estación. Esta
información se deberá poder obtener, pues, de radioaficionados locales, o por
una consulta a la asociación responsable del repetidor, que está obligada, por
Ley, a facilitar el conocimiento público de esa clave.
Por supuesto, y además de su empleo en
repetidores, los sistemas de llamada selectiva por tonos de audio pueden ser
usados -y lo son frecuentemente- para mejorar y personalizar las comunicaciones
entre dos equipos. Para ello se deberán programar el codificador y
descodificador de cada equipo con el tono o secuencia de CTCSS o DTMF elegida y
almacenarla en una de las correspondientes memorias. Así, sólo cuando el
equipo reciba una portadora modulada con la señal oportuna, se abrirá su
silenciador y estará en condiciones de escuchar el canal. Así funcionan
multitud de redes privadas -o grupos de una misma red- con canal compartido, en
las que la presencia del usuario de una red o grupo en el canal no es advertida
por los usuarios de otro grupo o red, ya que el silenciador del equipo de estos
últimos permanecerá cerrado. Aplicaciones aún más sofisticadas de la llamada
selectiva son la denominada «paging» o buscapersonas, en las que se hace uso del DSQ (Digital
Squelch) o silenciador digital y el TSQ (Tone
Squelch); el primero de ellos hace uso de tres tonos DTMF y puede ser usado
a través de repetidores, mientras que el TSQ emplea señales CTCSS y se adapta
mejor para QSO en directo. Con el uso de tales dispositivos es posible convertir
el «talkie» en un auténtico
buscapersonas y registrador de mensajes en la zona de cobertura, si el receptor
está dotado de una pantalla apropiada.
Una advertencia sobre el uso de esos
sistemas; es posible que durante la experimentación de silenciadores digitales
en nuestro equipo, éste quede repentinamente «sordomudo»
y sin responder a las acciones normales. En tal caso, no desesperar: releer
cuidadosamente el capítulo correspondiente del manual de uso, buscar (con la
ayuda de una lupa si es preciso) la presencia en la pantalla de un icono de esas
modalidades y tratar de suprimir esa función. Dada la variedad de modelos de
transceptor existentes y las múltiples posibilidades opcionales de cada uno de
ellos es prácticamente imposible describir con detalle siquiera un
procedimiento general para aprovechar esas facilidades. Una lectura atenta del
manual del aparato y un tiempo de dedicación, preferiblemente en colaboración
con algún amigo local que disponga de un equipo similar, pueden ser de mucha
utilidad y proporcionar nuevas posibilidades, apenas imaginables, al equipo
habitual.